5-1. Pubill marcó el único gol rojiblanco en una noche aciaga de 5-1 sin podio liguero final. 

Once inicial del Atlético ante el Villarreal en La Cerámica
El once rojiblanco en La Cerámica, en una despedida de temporada tan exigente como dolorosa.

El Atlético cerró la Liga de la peor manera posible: una derrota 5-1 ante el Villarreal en el Estadio de la Cerámica, con el tercer puesto en juego y con una sensación amarga para despedir la temporada. El partido llegaba con los dos equipos empatados a 69 puntos, ya clasificados para la próxima Champions, pero con el podio, el prestigio y un buen cierre competitivo encima de la mesa. El Villarreal lo entendió como una final de fiesta; el Atleti, muy condicionado por las bajas y con apenas catorce futbolistas del primer equipo disponibles, acabó desbordado. Ni el último partido de Griezmann como rojiblanco ni los 800 encuentros de Simeone en el banquillo del Atlético encontraron la despedida que merecían.

Marc Pubill marca ante el Villarreal
Marc Pubill marcó el único gol del Atleti en La Cerámica, un cabezazo para abrir su cuenta liguera rojiblanca.

El primer tiempo fue una caída demasiado rápida. El Atleti empezó con un par de acercamientos, pero el Villarreal encontró pronto espacios y avisó con Nicolas Pépé y Mikautadze. Baena probó desde la frontal en el 25, aunque sin ajustar ni precisar lo suficiente. La acción que abrió la goleada fue el penalti señalado por Miguel Sesma sobre Pépé tras salida de Musso, una jugada discutida, pero que Parejo transformó en el 29 para poner el 1-0 en su despedida amarilla. El golpe no tuvo respuesta rojiblanca: en el 33, Ayoze cazó un rechace en el área tras una acción de Pedraza por la izquierda; en el 40, el propio Ayoze condujo una contra y sirvió a Mikautadze, que recortó y batió a Musso; y en el 42 llegó el único respiro atlético, con Pubill cabeceando un córner de Griezmann ante una mala salida de Arnau Tenas. Duró poquísimo: Pape Gueye, desde la frontal, clavó el duro 4-1 justo antes del descanso, primera vez que se encaja cuatro goles antes en la primera mitad en la etapa del Cholo como entrenador rojiblanco. 

Simeone agitó el equipo en el intermedio con un triple cambio: Ruggeri, Sorloth y Puric entraron por Giuliano, Pubill y Hancko. La intención era recomponer una noche rota, pero el partido ya estaba en manos del Villarreal. En el 53, Nicolas Pépé filtró para Ayoze y el canario cruzó con calidad el 5-1, su segundo gol de la noche. A partir de ahí, el Atleti no encontró ni orgullo ofensivo suficiente ni seguridad defensiva para maquillar el marcador. Lookman y Baena dejaron su sitio a Boñar y Morcillo en el 60, y el equipo terminó más pendiente de que la herida no creciera que de acercarse a una remontada imposible. El Villarreal jugó con la confianza de quien ya se sabe tercero; el Atlético, con la carga de un marcador que retrata demasiado.

La conclusión es necesariamente negativa para el partido y regular para la Liga. El Atleti no consiguió el "habitual" tercer puesto, encajó cinco goles en una cita directa y dejó una imagen impropia para cerrar el campeonato. Se puede señalar el contexto de lesiones, la sanción de Le Normand y la plantilla reducida, pero nada de eso justifica una primera parte tan abierta ni una defensa tan expuesta. Entre lo poco rescatable quedan el gol de Pubill, la asistencia de Griezmann en su última noche y el respeto a una temporada que, en términos generales, ha sido buena porque el equipo cumplió el objetivo Champions y sostuvo un curso exigente a pesar de la dolorosa derrota en la final de Copa. Pero la Liga queda solo regular: cuarto, sin podio y con demasiadas señales de fragilidad lejos de casa. La próxima temporada tendrá que empezar desde una idea sencilla y muy atlética: competir mejor las noches que de verdad pesan. 

Vídeo del partido Villarreal 5 - At. Madrid 1

Marcos Llorente alcanza 300 partidos como rojiblanco
Marcos Llorente, 300 partidos de excelencia física, compromiso y recorrido rojiblanco.
Diego Pablo Simeone alcanza 800 partidos como entrenador rojiblanco
Diego Pablo Simeone, 800 partidos: una cifra extraordinaria que resume una era irrepetible del Atleti.

Real Madrid - 0 At. Madrid - 2. Campeones de Copa 1992 en el Bernabéu.

0-2. Futre y Schuster nos dieron la octava Copa del Rey en 1992 en el Bernabéu tras un gran partido.

Visita nuestra sección "Momentos mágicos rojiblancos" y disfruta de nuestra historia.

Hay 36 invitados y ningún miembro en línea