2-1. Grimaldo y Jonathan David, goleadores de una victoria con más sufrimento del necesario.
El Atlético de Madrid se llevó un derbi intenso, polémico y finalmente mucho más sufrido de lo que había merecido por juego. El 2-1 frente al Real Madrid deja tres puntos de enorme valor, consolida la buena reacción rojiblanca en Liga y permite al equipo marcharse al parón de selecciones en segunda posición, empatado con el Betis, por delante de su eterno rival y a cinco puntos del Barcelona.
Un derbi de máxima tensión desde el primer minuto
El ambiente anunció desde mucho antes del comienzo que no iba a ser una tarde cualquiera. Un Metropolitano completamente volcado recibió a un Atlético dispuesto a competir cada balón y a impedir que el Real Madrid pudiera desarrollar con comodidad el talento de sus hombres de ataque. Simeone salió con Oblak; Pubill, Cuti Romero, Hancko y Grimaldo; Johnny Cardoso, Llorente, Baena y Kang-In Lee; Giuliano y Jonathan David. Julián Álvarez aguardó inicialmente en el banquillo.
La primera mitad tuvo mucho de derbi clásico: intensidad, disputas, protestas y poco espacio para jugar con tranquilidad. Giuliano empezó a convertirse muy pronto en una amenaza constante por la derecha, mientras el Atlético ganaba peso progresivamente en el centro del campo. El Real Madrid tuvo fases de posesión, pero produjo muy poco peligro real y durante buena parte de ese primer periodo fue el conjunto rojiblanco el que transmitió una mayor sensación de estar acercándose al partido que quería.
La polémica arbitral, sin embargo, apareció antes del descanso y continuaría mucho después del pitido final. Cuti Romero llegó tarde en una entrada sobre Bellingham y Kang-In Lee protagonizó posteriormente otra acción dura sobre Valverde. José Mourinho convirtió después ambas jugadas en el centro de sus protestas y defendió que el Atlético debió sufrir expulsiones. Diversos análisis arbitrales también consideraron especialmente discutibles las dos decisiones y, en el caso de Kang-In, la actuación quedó señalada con particular claridad.
Son acciones que forman parte del partido y que no deben ocultarse. El Atlético pudo resultar favorecido en decisiones importantes durante esa primera mitad. Pero convertir esas jugadas en la explicación de la victoria sería ignorar lo que sucedió futbolísticamente durante el resto del derbi. Incluso antes de la expulsión madridista, el Real Madrid estaba ofreciendo muy poco, con escasa continuidad en ataque y dificultades para superar el entramado rojiblanco. Y después, cuando el encuentro se abrió definitivamente, fue el Atlético quien generó fútbol, ocasiones y suficientes oportunidades para haber cerrado el marcador mucho antes.
Giuliano prende la mecha y el Atlético rompe el partido
Tras el descanso apareció definitivamente el hombre que iba a cambiar el derbi. Giuliano volvió a atacar el espacio, ganó la posición dentro del área y Huijsen terminó agarrándole cuando el argentino se disponía a continuar la jugada. Ortiz Arias señaló penalti. La decisión inicial fue acompañada por una amarilla, pero después de la revisión el castigo al defensa madridista se convirtió en expulsión.
Era el momento de asumir la responsabilidad y Grimaldo no dudó. El lateral tomó el balón y transformó el penalti en el minuto 53 para encender definitivamente un Metropolitano que llevaba toda la tarde esperando el estallido. Courtois no pudo evitar el 1-0 y el Atlético tenía, además del marcador a favor, superioridad numérica.
El equipo no se conformó. Apenas seis minutos después, Giuliano volvió a destrozar al Madrid desde la derecha. Su arrancada terminó en un envío preciso al área y Jonathan David apareció donde debe aparecer un delantero para rematar y colocar el 2-0. El canadiense volvía a marcar y confirmaba su excelente adaptación al ataque rojiblanco, mientras Giuliano completaba dos acciones consecutivas que explican por qué fue el gran agitador de la tarde.
A partir de ahí se vio probablemente la mayor diferencia entre ambos equipos. El Atlético jugó con confianza, movió al rival, encontró espacios y llegó a escuchar los “olés” desde las gradas. El Real Madrid quedó durante muchos minutos prácticamente fuera del encuentro. Courtois y su defensa evitaron que la ventaja creciera en una secuencia en la que los rojiblancos rozaron el tercero en varias ocasiones. Julián Álvarez, que había entrado por Jonathan David, tuvo también oportunidades para sentenciar.
Ese fue posiblemente el único gran reproche que se le puede hacer al Atlético: no haber cerrado un partido que tenía completamente de cara. El dominio y las ocasiones permitían pensar en un resultado mucho más amplio, pero el tercer gol nunca llegó y el Madrid conservó una última posibilidad de agarrarse al encuentro.
Del posible 3-0 al sufrimiento final
Cuando el derbi parecía controlado, Rüdiger marcó de cabeza en el minuto 89 y convirtió de repente el tramo final en una prueba de nervios. El 2-1 dio al Real Madrid una esperanza que apenas había tenido durante la mayor parte de la segunda mitad y obligó al Atlético a vivir unos últimos minutos mucho más tensos de lo necesario.
El marcador final, sin embargo, ya no se movería. El Atlético resistió el último intento blanco y pudo celebrar una victoria que el resultado terminó haciendo parecer más ajustada de lo que había sido el desarrollo del encuentro. El Madrid llegó vivo al final, pero durante largos periodos había ofrecido una producción ofensiva mínima y había sido claramente superado por un Atlético más intenso, con más ambición y mucho más peligro cuando el partido se decidió.
VÍDEO | Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid
Resumen del derbi de LaLiga EA Sports.
La protesta madridista continuó después del partido. Mourinho insistió especialmente en las entradas de Cuti Romero y Kang-In Lee y mostró públicamente su desacuerdo con el arbitraje. Simeone, por su parte, evitó convertir su comparecencia en una réplica al técnico madridista y puso el foco en el rendimiento de su equipo. La polémica existe y seguirá alimentando el debate durante el parón, pero no puede borrar una evidencia: el Atlético fue mejor durante la mayor parte de la tarde y, especialmente después del descanso, tuvo al Real Madrid contra las cuerdas.
El derbi se queda en casa y el Atleti se marcha segundo al parón
La victoria cobra todavía más valor después de completarse la jornada. El empate del Betis deja al Atlético con 16 puntos y en segunda posición, igualado con el conjunto verdiblanco, por delante del Real Madrid y a cinco puntos del Barcelona, líder con 21. El equipo de Simeone se marcha así al largo parón de selecciones instalado en la zona alta y con tres triunfos consecutivos en Liga después de vencer a Real Sociedad, Osasuna y Real Madrid.
La secuencia también refuerza sensaciones. Tras una complicada noche europea en Anfield, el Atlético ha respondido en el campeonato doméstico con contundencia. Y lo ha hecho encontrando nuevos protagonistas: Grimaldo vuelve a aparecer con gol, Jonathan David mantiene su relación con el área y Giuliano se ha convertido en una pieza capaz de alterar un partido únicamente con su energía, profundidad y determinación.
Destacados del Atleti: Giuliano fue el gran detonante del derbi, provocando la acción del penalti y la expulsión antes de asistir a Jonathan David en el segundo gol. Grimaldo mostró personalidad para asumir el lanzamiento que abrió el marcador. Jonathan David volvió a responder con gol. Marcos Llorente aportó un despliegue enorme y Koke ayudó al equipo a gobernar el encuentro tras el descanso. Oblak apareció cuando fue necesario y el bloque defensivo sostuvo el último intento del Madrid.
El club anunció además un nuevo récord de asistencia en el Riyadh Air Metropolitano, un dato que terminó de completar una tarde que comenzó con una grada espectacular y acabó con todo el estadio celebrando otra victoria en el derbi.
Resumen del Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid
El sufrimiento de los últimos minutos no debe ocultar lo esencial. El Atlético tuvo personalidad para competir un partido de máxima tensión, encontró en Giuliano al jugador capaz de romperlo, golpeó dos veces cuando tuvo al rival a merced y dispuso de ocasiones para convertir el derbi en una victoria mucho más amplia. Hubo polémica y habrá debate, pero también hubo fútbol. Y durante casi toda la tarde, el mejor fútbol y la mayor ambición llevaron camiseta rojiblanca.
El derbi se quedó en casa. Y el Atleti se marcha al parón mirando al resto desde la segunda posición.
THE DERBY IS RED AND WHITE ❤️🤍
— Atlético de Madrid (@atletienglish) September 20, 2026