0-1. Un espectacular derechazo de Álex Baena a la escuadra rompe la resistencia del Espanyol y permite al Atlético sumar tres puntos de oro para seguir sumando en #LaLiga.

 

Un gol de talento para derribar una muralla

Hay victorias que se construyen desde la superioridad, otras desde el sufrimiento y algunas necesitan una genialidad cuando el partido parece condenado al empate. La del Atlético de Madrid en Cornellà perteneció a esta última categoría. Los rojiblancos tuvieron la iniciativa, buscaron durante muchos minutos la portería contraria y chocaron una y otra vez contra un Espanyol disciplinado. Hasta que apareció Álex Baena.

Con el reloj acercándose al minuto 90, el futbolista almeriense encontró un balón en la frontal del área y conectó un formidable derechazo que se coló por la escuadra de la portería defendida por Fortuño. Un gol extraordinario, por su ejecución y por su oportunidad, que convirtió un empate frustrante en una victoria de enorme valor.

El equipo de Diego Pablo Simeone se marchó de Barcelona con tres puntos que le permiten alcanzar los 22 y mantenerse en la segunda posición de LaLiga una jornada más. Y lo hizo enlazando su sexta victoria consecutiva entre todas las competiciones, la quinta seguida en el campeonato liguero.

Once inicial del Atlético de Madrid posando antes del partido ante el Espanyol en el RCDE Stadium
El once inicial del Atlético de Madrid posa en el RCDE Stadium antes del Espanyol–Atlético. Foto: Rodolfo Molina / Diario AS.

Primera parte: Barrios dirige, el Atlético propone y Cabrera asusta

Simeone introdujo rotaciones respecto al equipo que había vencido al Manchester United en Champions. El Atlético salió con Oblak; Pubill, Cuti Romero, Hancko y Dani Martínez; Giuliano Simeone, Barrios, Hjulmand, Lookman, Kang-in Lee y Jonathan David. El Espanyol, con Manolo González en el banquillo, apostó por una estructura defensiva muy poblada y por buscar su oportunidad al contragolpe.

Desde los primeros compases, el Atlético asumió la iniciativa. Pablo Barrios se convirtió en uno de los principales organizadores del juego rojiblanco, ofreciendo líneas de pase, encontrando espacios interiores y tratando de acelerar la circulación en los momentos adecuados. Pero la superioridad territorial no se traducía en goles: los locales cerraban bien los espacios y respondían con orden a los intentos visitantes.

Giuliano puso intensidad, profundidad y desmarques por la derecha. El argentino buscó portería y también generó peligro para sus compañeros. Una de las mejores oportunidades de la primera mitad llegó en el minuto 36, cuando Jonathan David remató desde el interior del área después de un pase del propio Giuliano y obligó a intervenir a Fortuño.

Giuliano Simeone protagoniza una ocasión de ataque ante el portero y la defensa del Espanyol
Giuliano Simeone dispuso de una de las mejores ocasiones del Atlético ante el Espanyol. Foto: Albert Gea / Reuters, vía Diario AS.

El Espanyol no renunciaba a inquietar a Oblak. Roberto Fernández amenazó de cabeza y, poco antes del descanso, Cabrera protagonizó el mayor sobresalto para los visitantes: tras una acción a balón parado, su remate golpeó el larguero. Fue el aviso más serio de un equipo que tenía poco balón, pero seguía plenamente vivo.

El descanso llegó con empate sin goles. El Atlético había llevado la iniciativa, aunque le faltaba contundencia en los metros finales; el Espanyol, por su parte, había dejado claro que un descuido podía cambiarlo todo.

Segunda parte: los cambios de Simeone y una resistencia interminable

El Cholo movió el banquillo desde la reanudación: Julián Álvarez y Grimaldo entraron por Lookman y Dani Martínez. Después, Marcos Llorente sustituyó a Barrios, Álex Baena relevó a Kang-in Lee y Rodrigo Mendoza entró por Cuti Romero. La intención era aumentar los recursos ofensivos y mantener el ritmo frente a un rival que seguía defendiendo con determinación.

El Atlético comenzó a encerrar cada vez más al Espanyol. En el minuto 61, Llorente conectó desde la frontal un gran disparo que, según el relato del propio club rojiblanco, se estrelló en el larguero. El balón seguía resistiéndose a entrar, pese al dominio y a la insistencia atlética.

Julián Álvarez también buscó su oportunidad. Participó con movilidad en las combinaciones ofensivas y probó a Fortuño; Jonathan David volvió a intentarlo desde el área y Hjulmand rozó el gol con un cabezazo. Más adelante, el argentino se quedó muy cerca de marcar en una llegada dentro del área. El equipo generaba ocasiones, pero el marcador seguía inmóvil.

Julián Álvarez disputa un balón ante dos futbolistas del Espanyol
Julián Álvarez lo intentó, pero no tuvo suerte de cara al gol ante el Espanyol. Foto: Mundo Deportivo.

La insistencia no siempre venía acompañada de claridad. Por momentos daba la impresión de que el empate se convertiría en el resultado definitivo de un partido de dominio rojiblanco y gran resistencia local. Faltaba una acción extraordinaria para romper el equilibrio.

Momento clave: Baena decide con un derechazo para el recuerdo

Corría el minuto 89 cuando Julián Álvarez encontró a Álex Baena en la frontal. El almeriense armó la pierna derecha y soltó un disparo potentísimo y preciso que terminó alojado en la escuadra izquierda de Fortuño. El guardameta del Espanyol nada pudo hacer ante una ejecución de enorme calidad.

El gol transformó por completo el significado de la tarde: el Atlético pasó de estar a punto de dejarse dos puntos importantes a conseguir una victoria que premiaba su insistencia. Baena, que había comenzado en el banquillo, volvió a demostrar su capacidad para cambiar el destino de un partido con un destello de talento.

Álex Baena corre a celebrar su gol con Diego Pablo Simeone junto al banquillo del Atlético
Álex Baena corre a celebrar con Diego Pablo Simeone el gol que dio la victoria al Atlético en Cornellà. Foto: Mundo Deportivo.

La emoción no terminó con el gol. El Espanyol apretó en el añadido y Pol Lozano dispuso de una ocasión peligrosísima, resuelta con una intervención decisiva de Jan Oblak. El guardameta esloveno apareció cuando más falta hacía para conservar los tres puntos y evitar que la alegría rojiblanca se desvaneciera en la última acción.

Los protagonistas: Baena decide, Barrios conduce y Oblak sostiene

Álex Baena. El futbolista decisivo. Saltó al terreno de juego en el segundo tiempo y resolvió el encuentro con un disparo excepcional desde fuera del área. Su personalidad y su calidad fueron determinantes.

Pablo Barrios. Uno de los motores del juego rojiblanco durante la primera mitad. Aportó criterio, movilidad y continuidad a la circulación antes de ser sustituido por Marcos Llorente.

Giuliano Simeone. Una amenaza por su energía, sus desmarques y su capacidad para atacar los espacios. Generó peligro y participó en varias ocasiones, aunque sin el premio del gol.

Cuti Romero. Jerarquía defensiva y participación en la salida de balón. Vio una tarjeta amarilla en la segunda parte y poco después dejó su puesto a Rodrigo Mendoza.

Julián Álvarez. Entró al descanso y volvió a trabajar mucho para el equipo. No marcó, pero intervino directamente en la jugada decisiva: la asistencia del 0-1 fue suya.

Jan Oblak. Apenas tuvo que intervenir durante largos tramos, pero estuvo donde debía cuando llegó el mayor peligro del añadido. Su parada final ante Pol Lozano sostuvo la victoria.

Polémica arbitral y tensión competitiva

El encuentro estuvo dirigido por Alejandro José Hernández Hernández. Hubo disputas, faltas y varias amonestaciones, especialmente en un segundo tiempo de creciente tensión, pero las fuentes consultadas no permiten señalar una polémica arbitral determinante sobre el resultado.

El mayor debate que deja el choque es futbolístico: cómo transformar un dominio tan amplio en una ventaja antes de que el encuentro llegue al límite. El Espanyol defendió con disciplina y el Atlético debió esperar hasta el minuto 89 para derribar su resistencia.

Estadísticas: dominio amplio, marcador ajustado

Los números oficiales de LaLiga reflejan el peso del Atlético en el partido, aunque también evidencian sus problemas para convertir las ocasiones.

Estadística Espanyol Atlético
Posesión 29,4 % 70,6 %
Remates 10 19
Saques de esquina 4 12
Faltas cometidas 10 9
Tarjetas amarillas 2 5

Más del 70 % de posesión, 19 remates y 12 saques de esquina dibujan un encuentro de claro dominio visitante. Sin embargo, el Atlético solo logró un gol y necesitó esperar al tramo final para conseguirlo: una diferencia entre control y eficacia que todavía debe corregir.

Destacados del Atleti

Álex Baena. Golazo decisivo en el minuto 89. Un disparo a la escuadra que valió tres puntos.

Jan Oblak. Decisivo en el añadido. Su intervención ante Pol Lozano impidió que el Espanyol neutralizara el gol rojiblanco.

Barrios y Giuliano. El primero aportó criterio en el centro del campo; el segundo, energía y profundidad ofensiva.

Julián Álvarez. No encontró el gol, pero puso la asistencia para que Baena decidiera el partido.

El Atlético se mantiene segundo y prolonga su gran racha

La victoria permite al equipo de Simeone alcanzar los 22 puntos y seguir segundo una jornada más, todavía con encuentros pendientes en esta novena jornada. La racha se eleva a seis triunfos consecutivos entre Liga y Champions, una señal de regularidad y competitividad.

El Atlético ha vuelto a mostrarse sólido y solvente para llevarse un choque complicado. No todo fue brillante: el equipo sufrió para marcar y necesitó una genialidad individual, pero sostuvo su propuesta, no dejó de buscar la portería y defendió el resultado cuando el Espanyol tuvo su última oportunidad.

El siguiente compromiso rojiblanco será el martes 20 de octubre, a las 21:00, ante el Stuttgart en Alemania, en la tercera jornada de la fase liga de la Champions League. Después, el campeonato doméstico regresará al Metropolitano.

Conclusión: ganar también es insistir hasta el último instante

El Atlético no firmó una tarde de brillantez constante, pero sí mostró ambición, paciencia y una convicción que encontró recompensa. El Espanyol complicó la tarde con una defensa ordenada y un larguero que recordó que cualquier descuido podía resultar fatal.

Baena aportó el talento que faltaba y Oblak defendió después el resultado cuando más importaba. Son tres puntos que no esconden los aspectos por mejorar, especialmente la eficacia ofensiva, pero que mantienen al equipo en la zona alta de LaLiga y prolongan un momento de gran confianza.

Porque cuando todo parecía terminado, el Atlético todavía tenía una última genialidad guardada. Y llevaba el nombre de Álex Baena.