1-0. Un desconocido Atleti, muy impreciso y sin pegada, cae ante un buen Elche, colista ya descendido.
Equipo del Atleti que saltó al Martínez Valero de Elche.
Tras las dos goleadas previas antes del parón copero, el Atleti llegaba a Elche con el objetivo puesto en cerrar su clasificación para la Champions y mantener la 2ª posición de la tabla. Pero los del Cholo, volvieron a su lada más oscuro de la temporada y acabaron perdiendo ante un buen Elche de Sebastián Beccacece, colista y descendido desde la jornada anterior.
Después de un primer tiempo para olvidar, sin posesión ni presión ni intensidad (ni una solo falta) y con un único remate con peligro de Morata que rechazó Edgar Badía, ya al filo del descansó llegó una saque de banda que Ivo Grbic despejó en vez blocar en su estirada y que Fidel supo aprovechar rematando a la red tras el error del meta croata. Aunque este gol no debería haber subido al marcador ya vino precedido de una infracción en el saque casi un pie dentro del campo, pero ni el árbitro ni el VAR lo vieron y el Elche se fue al vestuario con ventaja en el marcador. En la reanudación el Atleti mejoró algo pero no fue capaz de contrarrestar el empuje ilicitano, que incluso pudo ampliar el marcador en sendos remates de de Pere Milla y de Lucas Boyé que con todo a su favor no acertaron en ninguno de ellos, saliendo ambos cerca de los palos. El Atleti por su parte, tuvo su mejores ocasiones por parte de Morata, primero ante Edgar Badía que rechazó el remate cercano del ariete atlético y después tras un cabezazo que salió ligeramente desviado del marco verdiblanco poca antes del pitido final.
Cabezazo de Álvaro Morata que desvió un acertado Edgar Badía.Ivo Grbic, desafortunado en el gol que no debíó subir al marcador, detiene un remate del Elche.Clara ocasión de Morata que Edgar Badía desbarató.
Tras este inesperado pero merecido tropiezo, el Atleti deberá esperar al menos una semana para certificar el máximo objetivo de cada temporada del club, que si bien no peligra tendrá que esperar al menos una semana. La renta ante los perseguidores es ahora de +7 y +12 ante la Real Sociedad y el Villarreal respectivamente a falta de 4 jornadas. Y ahora el segundo puesto ya queda un poco más lejos con -2 respecto a los blancos de Ancelotti.
¡El Atleti vuelve entre los grandes para quedarse! ¡Sí, no es un sueño! ¡Somos el mejor equipo de Europa!.
Al menos, técnicamente eso es lo que dictamina la Supercopa de Europa. El Supercampeón de Europa corona al mejor de los dos campeones del contienente. En el partido de ayer, se vió un Atleti grande ante el todopoderoso Inter de los cuatro títulos, que nada pudo hacer ante un práctico y ordenado Atleti. ¡Somos supercampeones de Europa!
Aunque le pese a Mourinho, a Florentino, a del Nido y a todos nuestros vecinos vikingos..., somos los más grandes del fútbol del viejo continente.
Y de paso, el Barça tendrá que agradecernos que su histórico año 2009 no haya sido igualado por el Inter.
El Atleti ha ganado dos títulos con una inversión mínima y viniendo desde atrás, con trabajo, con humildad y con el apoyo de una afición para lo que no existen palabas para describirla. ¡Vamos a disfrutar! ¡Nuestro Atleti ha vuelto a estar entre los grandes de Europa!. Y esta vez parece que va en serio, y es para quedarse para siempre ahí, ¡donde nos corresponde!. No estamos soñando, es una realidad. Prácticamente con los mismos jugadores (salvo el gran descubrimiento de Godín), que hace siete u ocho meses eran defenestrados por la afición al grito de ¡Jugadores mercenarios!, ahora somos los mejores de Europa. Y además, los fichajes todavía no han entrado en acción. ¡Este año, sí! Madrid, Barça... ahora ¡esto es cosa de tres!.
Y si el equipo mereció un diez, la afición volvió a estar de matrícula de honor. A mí, después de casi 25 años de socio y más de 40 años de aficionado rojiblanco, todavía se me pone la piel de gallina cuando esta afición se pone en marcha. Y ayer, fue de nuevo uno de esos días.
¡CUMPLIÓ SU SUEÑO👏🏽😢! El gran Fernando Torres recordó el sueño que tenía desde los 11 años y no pudo evitar las lágrimas al confesárselo a la afición del Atlético Madrid en el festejo de la Europa League en Neptuno.